- Noches y días podrá visitarse hasta el 31 de mayo de 2026 y reúne una veintena de obras, algunas creadas ex profeso para el Palacio de Liria, que se encuentran instaladas en sus estancias más emblemáticas
- Es la segunda exposición enmarcada en el programa de arte contemporáneo de la Fundación Casa de Alba, que ejemplifica el compromiso de la Casa de Alba con el arte del presente
- La muestra construye un relato abierto donde conviven fragilidad y pasión, erotismo y violencia, magia y cotidianidad, reforzado además por luz, reflejos y una pieza de audio
Madrid, febrero de 2026.– La Fundación Casa de Alba inaugura Noches y días, una nueva exposición del artista José María Sicilia en el Palacio de Liria. La muestra, que podrá verse hasta el 31 de mayo, reúne una veintena de obras, entre piezas de producción reciente y trabajos concebidos ex profeso, proponiendo un recorrido en el que el arte contemporáneo dialoga con el edificio y la historia que guarda el lugar y su colección artística. Esta iniciativa representa una nueva apuesta de la Fundación Casa de Alba por el arte contemporáneo, continuando con su compromiso y tradición de mecenazgo que le caracteriza desde sus orígenes.
Con una trayectoria de más de cuatro décadas, José María Sicilia (Madrid, 1954), una de las figuras más relevantes del arte contemporáneo español, ha intervenido las estancias más emblemáticas del Palacio de Liria como la biblioteca, el Salón de baile, el Salón Amores de los Dioses, el Salón Estuardo o el Salón Gran Duque, entre otros espacios, reuniendo obras recientes creadas ex profeso, así como una instalación site-specific. Concebidas desde la escucha atenta a las historias latentes que el lugar conserva, estas piezas se entrelazan con la arquitectura y la memoria del edificio y fomentan el diálogo entre la colección de la Casa de Alba y el presente.




“Invitarme a ‘habitar’ el palacio de Liria ha supuesto una felicidad inmensa, una oportunidad de crear un diálogo vivo con un lugar cargado de tiempo”, expresa José María Sicilia. “Habitar un espacio no es ocuparlo, sino escucharlo, entender que una arquitectura histórica es una suma de capas, gestos y memorias que siguen respirando”. Según explica el artista, con este proyecto ha querido generar una relación simbiótica entre su mirada y la historia del pasado. “No se trata de intervenir sobre él, sino de establecer una conversación en la que ambos nos afectamos”.
La muestra reúne una veintena de obras, entre las que se encuentran creaciones recientes del artista junto a piezas procedentes de etapas anteriores, trazando una visión amplia de su práctica en las últimas décadas. En su conjunto, estas obras activan un campo de resonancias entre la biografía del artista, la memoria del palacio y la experiencia del visitante.
“En esta exposición, la obra de José María Sicilia dialoga con la colección histórica del Palacio de Liria, invitando al visitante a descubrir el palacio a través de sus ojos, generando nuevas lecturas y una experiencia más rica y viva”, declaran los duques de Huéscar, Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo. “Queremos que el público conecte con su visión poética y optimista, y que se perciba este proyecto como un compromiso claro con la creación contemporánea”.



Noches y días es la segunda gran exposición del programa de arte contemporáneo impulsado por la Fundación Casa de Alba, tras Flamboyant, de Joana Vasconcelos realizada en 2025 con motivo del 50.º aniversario de la Fundación. Con esta línea de programación, la institución reafirma su compromiso con el arte del presente, manteniendo viva la tradición de mecenazgo que ha caracterizado a la Casa de Alba desde sus orígenes: apoyar a los creadores más destacados de cada época y favorecer el encuentro entre patrimonio, historia y contemporaneidad.
“Entiendo el mecenazgo como un compromiso de familia que va más allá de organizar exposiciones”, expresa el duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart. “Con iniciativas como esta, quiero impulsar el apoyo a los artistas: dar visibilidad a su obra y consolidar ese vínculo incorporando nuevas piezas a la colección”.
Biblioteca del Palacio de Liria durante la exposición Noches y días. Foto: Juan Rayos
Biblioteca del Palacio de Liria intervenida por José María Sicilia para la exposición Noches y días. Foto: Juan Rayos
Un viaje al universo artístico de José María Sicilia
Las obras que conforman Noches y días ofrecen una visión general de la práctica artística actual de José María Sicilia en la que se solapan técnicas, huellas, impresiones, pintura, fotografía y formas escultóricas de extrema delicadeza y crean piezas únicas que dialogan de forma silenciosa con la colección existente en el palacio. Así, el conjunto despliega una gramática visual sostenida en el reconocimiento de la historia del arte, de los vínculos familiares y de un imaginario cultural compartido.

Estas obras abren espacios liminales que invitan a la reflexión y, siguiendo narrativas tan antiguas como Las mil y una noches, configuran un relato inacabado de historias dentro de historias, de temporalidades no lineales y de mitologías íntimas que solo son completadas con la presencia del espectador. En este universo poético conviven pasión y fragilidad, erotismo y violencia, magia y cotidianidad, como si cada pieza funcionara como una enciclopedia viva de mitos universales, personales y, en este caso, del lugar y nuestra historia compartida, donde lo imposible se vuelve posible y lo real se revela, una vez más, como un territorio profundamente inestable.
En un ejercicio de apertura de espacios para otros relatos, acompañan a la exposición juegos de luz y reflejos que subrayan la multiplicidad de realidades y narrativas en coexistencia, así como las melodías ofrecidas por el propio artista en su pieza de audio, que expanden la experiencia sensorial y refuerzan la dimensión inmersiva y polifónica del conjunto.
El recorrido de la exposición construye un mapa sensorial a través de los espacios del Palacio de Liria. Así, tiene su inicio en la biblioteca con La canción del niño en la oscuridad, una serie en permanente construcción donde se integran obras como Cuando me abrazas, No me amenaces y Catarí, catarí. Concebidas como un dispositivo que regula el devenir, estas piezas articulan memoria y temporalidad a través de una red de imágenes y soportes que modulan la aparición y transformación del sentido. En este contexto, la biblioteca se convierte en un espacio en el que lo onírico, los recuerdos familiares y las proyecciones del presente y del futuro conviven en un tiempo no lineal, suspendido y cambiante.
El itinerario continúa por los salones principales del piso superior —Salón de baile, Salón Amores de los Dioses, Salón Estuardo y Salón Gran Duque— en los que se despliegan una serie de piezas site-specific de la serie El fondo oscuro, conformadas por biombos móviles que regulan la circulación y desplazan la mirada. Estos dispositivos, titulados Gloria de la noche alba, Nenúfar alba, Reina de la noche alba y Silene alba, remiten a flores nocturnas y refuerzan la idea de una presencia transitoria. En el anverso, pintura sobre fondo oscuro con imágenes en suspensión; en el reverso, espejos, objetos y textos que fragmentan al visitante y superponen pasado y presente. Como dispositivos de mediación, abren el palacio a nuevas capas de sentido que solo se completan con la presencia de quien recorre la exposición.
Finalmente, la Sala de exposiciones temporales con una selección de obras recientes de las series Raconte-toi y El final del cuento, que trazan un breve recorrido por la práctica que ha conducido a esta última línea de trabajo. En Raconte-toi, Sicilia parte de una primera edición ilustrada de Las mil y una noches, en las que superpone imágenes, palabras y bordados, generando superficies atravesadas por capas de sentido que emergen y se disuelven sin jerarquía. En El final del cuento, el artista presenta una serie de obras sobre bloques de latón, concebidas como retablos o portales inspirados en la tradición devocional y que entrelazan el retrato con imaginarios oníricos, botánicos y referencias a la cultura visual moderna.
La exposición se completa con una pieza musical escrita por el artista en colaboración con JM Fernández-Shaw, inspirada en el género de la zarzuela, y que puede escucharse como una audioguía, envolviendo al visitante en una atmósfera sonora onírica y completando su experiencia en este recorrido por el universo creativo de Sicilia, en el que luz, sonido, reflejos y relato se entremezclan como una materia viva.
Una propuesta cultural única en el panorama madrileño
La exposición Noches y días se consolida como una de las grandes propuestas de la temporada artística en Madrid, aportando un valor singular al panorama cultural y reforzando el atractivo de la ciudad como destino de primer nivel. Organizada por la Fundación Casa de Alba, cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid y Mastercard.



Conscientes de la relevancia de este proyecto para la vida cultural madrileña, recientemente el Ayuntamiento de Madrid y la Fundación Casa de Alba han establecido un acuerdo de colaboración para facilitar el acceso de los ciudadanos al palacio de Liria. Gracias a esta iniciativa, los madrileños podrán disfrutar de una tarifa reducida para visitar este espacio emblemático, presentando su DNI o acreditando su empadronamiento.
Desde 2023, Mastercard y la Casa de Alba han colaborado para ofrecer experiencias exclusivas de las que ya se han beneficiado más de 300 titulares de tarjetas Mastercard. Estas experiencias, enmarcadas en su programa de priceless, se han llevado a cabo en el Palacio de Liria (Madrid) y en el Palacio de Las Dueñas (Sevilla), y han consistido en visitas privadas a exposiciones temporales, tours guiados con experiencias gourmet o conciertos de música. Desde priceless.com, Mastercard ofrece a sus titulares experiencias únicas relacionadas con el arte, la cultura, la gastronomía o el deporte, entre otras.
Sobre José María Sicilia
José María Sicilia nació en 1954 en Madrid. Desde temprano mostró una profunda sensibilidad hacia la naturaleza y ha dedicado su obra a explorar los límites entre el arte y la vida, así como entre la presencia y la ausencia. Vinculado a la renovación de la pintura española de los años ochenta, su trabajo dialoga con la tradición simbólica y abstracta. Sus obras, bellas e inquietantes, nos conducen a espacios donde lo cotidiano se vuelve extraño y la memoria se repliega sobre sí misma.
Su obra se ha mostrado internacionalmente en numerosas exposiciones colectivas, incluyendo el Guggenheim Bilbao; el Museo Kranenburgh, Bergen; el Museo Casa de la Moneda, Madrid; la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid; el Musée Delacroix, París; el Centre Pompidou Metz, Metz; Matadero, Madrid; el Museo de Arte de la Prefectura de Fukushima, Fukushima; Santa Caridad, Sevilla; y el Museo de Arte Amos Anderson, Helsinki.
Las obras de José María Sicilia forman parte de importantes colecciones públicas y privadas de Europa, Estados Unidos y Asia, entre ellas: Longlati Foundation, Shanghái; M+, Hong Kong; CAPC, Burdeos; Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid; colección del Banco de España, Madrid; Colección “la Caixa”, Barcelona; Institut Valencià d’Art Modern, Valencia; The Museum of Modern Art, Nueva York; Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York; y el Cincinnati Art Museum, Cincinnati, entre otros.
Sobre la Fundación Casa de Alba
La Fundación Casa de Alba, presidida por el XIX Duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, y con apoyo de sus dos hijos como patronos, Fernando, Duque de Huéscar y Carlos, Conde de Osorno, ha dedicado grandes esfuerzos a la difusión y a la apertura de la colección Casa de Alba junto con sus palacios, residencias actuales del duque, para ofrecer la posibilidad de disfrutar y conocer su legado.
El duque de Alba defiende una política de apertura y cercanía de la Casa de Alba con la ciudadanía de Madrid, de España y de cualquier visitante movido por inquietudes culturales. La Fundación fue creada tras varios años de trabajo en 1973 por sus padres, los XVIII Duques de Alba, D. Luis y Dña. Cayetana, quienes iniciaron con este paso la labor de conservación y difusión de las colecciones histórico-artísticas.
































