- LA CUADRA DE SALVADOR se ha convertido en el steakhouse imprescindible en Madrid. Las claves: carnes Premium, bodega espectacular, arte y diseño en cada uno de sus espacios y un equipo disciplinado pendiente de todos los detalles.
- Situado en el centro de la capital, cuenta con 1.000 m² dividido en dos plantas, distintos ambientes y un salón privado para eventos
- Con cuatro restaurantes en la ciudad de Lima, es el primer restaurante fuera de Perú que abrió sus puertas en Madrid en diciembre de 2024

LA CUADRA DE SALVADOR, se reconoce con este galardón como un lugar destacado por su calidad culinaria, honestidad en el producto y servicio, siendo un sello de confianza en España. Es una garantía de comer bien, valorando la cocina, la bodega y la experiencia global.
Una progresión muy positiva desde su estreno -tanto en la exigencia de su cocina que protagoniza el chef Vicente Aliaga, como del servicio con el sumiller y director de Sala Juan Díaz Corona, junto a un equipo disciplinado-, se ha visto recompensada con una recomendación Repsol 2026.
LA CUADRA DE SALVADOR es un steakhouse especializado en carnes con certificación USDA Prime, que incorpora sutiles guiños a sus raíces peruanas, con platos tradicionales (sin ceviches ni pescados) que reflejan esencia y origen pero llenos de actualidad, con nuevas texturas, técnicas y maridajes.
Un restaurante donde la calidez se contagia y la cocina con corazón se siente en sus platos



bien los anticuchos y el lomo saltado son sus dos platos más tradicionales, LA CUADRA DE SALVADOR no ofrece una cocina de fusión tradicional, aunque utilizan productos netamente peruanos como el rocoto, el huacatay o el olluco que aportan aromas y perfumes a sus platos.
Los platos que no te puedes perder según su chef, Vicente Aliaga, son las Mollejas crocantes, bañadas en miel de rocoto y jengibre, puré y encurtido de zanahoria, toda una armonía de aromas; sus Nigiris con entraña prime con salsa parrillera a base de rocoto, la Empanadilla casera de ají de gallina o los clásicos torreznos con puré de tubérculos andinos con pesto de perejil y huacatay, que se han convertido en un hit de la casa; y por supuesto, sus carnes de calidad certificada, entre las que destacan la Shinua (picaña madurada, arroz frito al estilo peruano, salsa acevichada, toques de lima y nabo y zanahoria encurtida), el Tomahawk Flame, el Solomillo Prime (Espejo de salsa a base de reducción de vino, tuétano y demi-glace de res, acompañado de medallón de solomillo USDA Prime, foie y láminas de trufa), el Lomo alto/Ribeye (Black Angus USDA Prime), el Steak tartare o el Chuletón de Buey gallego.
El concepto va más allá de un steakhouse. No se trabaja con una parrilla tradicional, sino con un horno Broiler que alcanza los 560 – 600ºC, garantizando una jugosidad y sabor incomparables y manteniendo el sabor original de la carne, sin ahumados, ni matices que puedan disfrazar su excelente calidad como la Black Angus Prime, cuya categoría representa solo el 2 o 3 por ciento de todo el ganado Angus.
El broche final lo ponen postres como el Tiramisú Salvador (Bizcocho embebido en café peruano, espuma de queso mascarpone, helado de café y cacao espolvoreado), Pasión Tropical (Mousse de maracuyá con centro de compota de mango, cubierto en chocolate, helado y curd de maracuyá) , Baked Alaska ( Bizcocho de chocolate, helado de vainilla cubierto en merengue flambeado con Pisco) o la Tarta de dulce de leche ( Tarta de queso y dulce de leche con salsa de frutos del bosque).

LA CUADRA DE SALVADOR es el restaurante en el que la fidelidad de la clientela y el producto sincero presagian una grata experiencia que se complementa con una oferta de vinos adecuada. En este caso la bodega supera esas expectativas, ya que, esta joya dirigida por el sumiller Juan Díaz Corona, atesora más de 300 referencias de España, Italia y Francia, con añadas exclusivas difíciles de encontrar desde la Toscana a Borgoña y una selección privada para clientes que buscan tesoros como champanes muy especiales.
Su carta de cócteles es otra de sus mejores opciones líquidas con los irresistibles clásicos de siempre y otros en los que cada sorbo invita a un viaje por el Perú para degustar en su Barra de Salvador, un espacio de mesas altas y coctelería con acceso directo desde la calle, ideal para reuniones informales y la posibilidad de contar con un DJ para crear el ambiente perfecto.
La Cuadra de Salvador cuenta con diferentes espacios para elegir donde disfrutar de diferentes experiencias, con un servicio totalmente personalizado para cada ocasión (Salón Barranco, Barra de San Isidro, Salón Chacarilla, y el Privado de Salvador, el rincón más íntimo del restaurante, con barra y baños privados, ideal para los que buscan privacidad y un servicio exclusivo)
Sobre la decoración
El proyecto ocupa cerca de 1.000 m² donde el arquitecto Andrés Stein, ha conseguido una escenografía envolvente, con un lenguaje visual singular y una atmósfera íntima, elegante y táctil. Sus lámparas son piezas artísticas de cuarzo creadas por la firma peruana Amaminerali, esculturas de luz y joyería, trabajadas a mano por un equipo de artesanos especializados en minerales, con un compromiso claro con la riqueza geológica del Perú, convirtiéndolos en esculturas de diseño con alma propia.
Los cuadros de Miguel Ángel Campano, uno de los mejores pintores impresionistas españoles cuya obra elegida para presidir la escalera del restaurante estuvo expuesta en el Museo Reina Sofía, protagonizan diferentes rincones.
Un restaurante familiar
Fernando Pazos, el alma de este proyecto, es un empresario peruano con más de 60 años de tradición familiar en el sector pesquero. La familia ha estado a la vanguardia del negocio durante generaciones. En 2013, fundó un steakhouse de alta gama en Lima, especializado en carnes Prime y con un fuerte componente emocional, inspirado en su hermano Salvador, un apasionado de la buena comida y los momentos inolvidables alrededor de la mesa. El restaurante se convirtió rápidamente en un referente en la ciudad y ya cuenta con cuatro locales en Barranco, San Isidro, Chacarilla y La Molina. El primer local fuera del país abrió sus puertas en Madrid en diciembre de 2024.
La Cuadra de Salvador se incorpora así a esos nuevos proyectos que hacen felices a los comensales, por el ambiente, la puesta en escena, la bodega, su decoración pensada con mimo en sus diferentes espacios y una cocina con una base gastronómica clara que merece la pena conocer además de un quipo pendiente de cada detalle.
La Cuadra de Salvador
Calle de los Madrazo, 10 (Madrid)
Horario: de martes a domingo a partir de las 13:00 h
Información y reservas: 91 409 11 13
P.m. de carta: 100-120 €.




























