Uno de los acontecimientos más importantes en la vida social de la capital austriaca es el Baile de la Filarmónica de Viena. Por una noche se convierte en el centro neurálgico de la vida musical vienesa y uno de los polos de atracción del mundo musical.
Viena es una de las ciudades más bonitas de Europa. Rodeada de viñedos y de hermosos bosques que cautiva a visitantes de todas partes, la vieja capital de un gran imperio católico y agrario, una pléyade de etnias y nacionalidades, bastión de Europa frente a la expansión turca. Y además musical, inmensamente culto.
El ilustre Hotel Imperial Vienna se encuentra en el centro histórico de la ciudad, justo en el magnífico Ring Boulevard. Esta obra maestra arquitectónica simboliza el lujo, el servicio imperial y una hospitalidad excepcional. El Hotel Imperial goza de una ubicación única, ya que está a poca distancia de la sala de conciertos Musikverein, la Ópera Estatal de Viena, el Palacio Belvedere, los Museos de Historia del Arte y de Historia Natural, el Museums Quartier, así como de los mejores restaurantes, boutiques y otras atracciones de la ciudad.
El Musikverein, una de las primeras salas de conciertos de Viena y lugar en el que se puede disfrutar del concierto más importante del mundo, el Concierto de Año Nuevo, se convierte por una noche en un gran salón de baile bajo la batuta de La Orquesta Filarmónica considerada como una de las mejores del mundo.
Cada año entre enero y febrero hay un acontecimiento especial en Viena: el Baile de la Filarmónica. En la víspera se quitan todas las filas de asientos para tener un suelo bien nivelado. Junto con el escenario forman una grandísima pista de baile.
Hoy en día el vals vienés es parte del patrimonio inmaterial mundial declarado por la UNESCO. La música, hecha universalmente famosa en el siglo XIX por Johann Strauss e hijos, así como el baile del mismo nombre en compás de 3/4, es un elemento fijo en cada baile de salón.
El primer Baile Filarmónico de Viena se celebró en 1924, marcando precedentes que el comité ha mantenido hasta el día de hoy. Se ha celebrado anualmente desde 1924 hasta 1931. Después de una pausa desde 1932 hasta 1948, el baile se reanudó en
1949, convirtiéndose en un evento permanente de las festividades de la temporada. Johann Strauss hijo (1825-1899) escribió aquí en 1867 su composición más famosa: El Danubio Azul, considerado el himno nacional no oficial de Austria.
El primer Baile Filarmónico de Viena se celebró en 1924, marcando precedentes que el comité ha mantenido hasta el día de hoy. Se ha celebrado anualmente desde 1924 hasta 1931. Después de una pausa desde 1932 hasta 1948, el baile se reanudó en 1949, convirtiéndose en un evento permanente de las festividades de la temporada. Johann Strauss hijo (1825-1899) escribió aquí en 1867 su composición más famosa: El Danubio Azul, considerado el himno nacional no oficial de Austria.
En la mágica noche del baile la gente entra alrededor de las nueve a la Filarmónica en el Musikverein: personas muy elegantes, los señores vestidos obligatoriamente de frac y las señoras con glamurosos vestidos largos de noche. Se van a sus palcos charlando, discutiendo entre otras cosas de política y de economía. Brilla la alegría, las flores, los compases… y las copas de champagne. En ese momento se consigue crear un ambiente único, maravilloso e irrepetible. Cuando la sala se llena el Presidente de la República se levanta en su palco como todo el público para cantar el himno nacional austríaco.
Otra atracción especial es la apertura de los debutantes: unas 180 parejas de chicos y chicas vestidos de frac y en traje largo de noche blanco con una pequeña corona en el pelo. Para obtener el permiso de abrir el Baile de la Filarmónica hay que cumplir dos condiciones: conocer a alguien influyente (que es normal en Austria) y saber bailar el vals a la izquierda. Cuando todas las parejas bajan las escaleras con la música de la «pólonaise» es momento muy emocionante y solemne.
Al final el maestro de ceremonias dice las conocidas palabras: Alles Walzer. Todo el mundo empieza a bailar y se divierte toda la noche. A las 5 de la mañana se escucha la pieza de música Brüderlein fein. Esta es una experiencia que por lo menos debes vivirla una vez en la vida.
El Hotel Imperial es otro de los símbolos de la ciudad imperial. Originalmente construido como residencia privada del duque Felipe de Wurtemberg, el magnífico palacio de la icónica Ringstrasse (Bulevar del Anillo) de Viena se convirtió en el Hotel Imperial para la Exposición Universal de 1873. Residencia predilecta de la realeza y la alta sociedad que visitan Viena durante más de 150 años, cuenta con habitaciones y suites de estilo individual con un impecable servicio de mayordomo. Preciosas antigüedades, baños de mármol, paredes revestidas de seda y lámparas de araña de cristal irradian la atmósfera de la Viena del siglo XIX, mientras que la tecnología de vanguardia para convenciones se integra armoniosamente con la cautivadora atmósfera de los salones ceremoniales. El Café Imperial Wien deleita a los visitantes con especialidades tradicionales vienesas, incluyendo la exquisita tarta Imperial. Galardonado con tres gorros de Gault & Millau, el restaurante OPUS es una joya entre los templos gourmet más prestigiosos del mundo. El corazón social del hotel es el glamuroso Imperial Bar, donde los amantes de la música pueden disfrutar de memorables veladas de jazz y piano en directo.
Celebridades del mundo entero se han hospedado en sus elegantes habitaciones desde los Reyes de España D. Juan Carlos I y Doña Sofía, La reina Elizabeth II, Los reyes de Bélgica, de Jordania, los Emperadores de Japón, el Maharajah von Jaipur/ of Jaipur. Presidentes americanos como Richard Nixon, George Bush, Bill Clinton & Hillary. Y de otros países, Jacques Chirac, Indira Gandhi, Angela Merkel, Olof Palme. Y cantantes y actrices de la talla de Cher, Phil Collins, Rolling Stones, Diana Ross, Billy Joel, Tom Jones. Joan Collins, Catherine Deneuve, Isabella Rosselini, Francis Ford Coppola, Brad Pitt…
Hablar del Baile de la Filarmónica es hablar del Hotel Imperial. Una de sus salidas da directamente al Musikverein, siendo una tradición la cena que se ofrece antes de la gala. Por eso cada año preparan un menú especial para ese día.
Donde al mismo tiempo de disfrutar de una combinación de preciosas pinturas murales, candelabros de cristal y obras de arte históricas, que crean una atmósfera magnífica se sirve un exquisito menú de cuatro platos creado por el chef de cocina Werner Pichlmaier y su equipo. La cena tendrá lugar en un entorno memorable dentro de los salones festivos imperiales y el restaurante OPUS del hotel. Momentos inolvidables en espacios con exquisitas creaciones de cocina, que ha sido galardonada en múltiples ocasiones.
“Historia y tradición, lujo y romance, y disfrute de un comienzo extraordinario de la noche de baile en el Hotel Imperial Vienna!
En total, se ha celebrado más de 80 veces y solo fue cancelado una vez, en 1991, debido a la Guerra del Golfo. Desde el año 2000, el profesor Thomas Schäfer-Elmayer ha proporcionado la coreografía para el desfile de apertura y el vals como Maestro de Danza.
Fotos Hotel Imperial: Studio Hamel-Fotografie.
Fotógrafo: Matthias Hamel.
Fotos del baile de la Filarmónica de Viena: Paul Bauer
AUSTRIA TOURISM
www.vienna.info
Hotel Imperial
Kärntner Ring 16, 1015 Wien, Österreich
www.imperialvienna.com &
www.imperialtorte.com
Baile Filarmónico de Viena
Boesendorferstrasse 12, 1010 Viena.
Flossmann (Alquiler de ropa)
Riemergasse 11, 1010 Viena.
Código de vestimenta para el Baile de la
Filarmónica de Viena:
- Damas: Vestido de noche largo.
- Caballeros: Frac o uniforme de gala austríaco.
Elmayer Escuela de Danza
Bräunerstrasse 13, 1010 Viena
Escuela de Equitación Española
Michaelerplatz 1, 1010 Viena.
Museo Johann Strauss (TBC).
Johann Strauss – Nuevas Dimensiones
Friedrichstrasse 7, 1010 Viena.
Interactivo, inmersivo e informativo.
RESTAURANTES:
“Beisl” Gmoakeller
Am Heumarkt 25, 1030 Viena.
Especialidades de la cocina vienesa.
Feinkosterei Neuer Markt
Neuer Markt 10-11, 1010 Viena
Cucina Itameshi
Praterstrasse 70, 1020 Viena